“¿Cómo podría viajar a explorar el mundo, si aún no conozco ni mi propio entorno…?” —ME

Preservar en imágenes los momentos importantes de la vida misma para que el recuerdo perdure.

Debo admitir que es en cierta forma accidental, que me inicié en la fotografía, en el momento en que surgía con auge, la era digital de la fotografía, fue entonces que me enganché de la aparente facilidad con que se puede capturar y guardar la imagen para que perdure el recuerdo. Desde entonces, la fotografía para mi es una forma de vida, aunque también la necesidad de inmortalizar lo importante, de lo que soy testigo.

A pesar de que mi perfil académico es el área de la informática, esta me ayudó a acercarme a la fotografía, posteriormente me hizo desear adquirir mayor conocimiento, inicialmente de manera autónoma en el manejo de la cámara, la composición, la iluminación, luego continué con los procesos químicos y busqué técnicas alternativas, para después seguir con la exploración de la narrativa y el discurso visual, además de la continua búsqueda de enriquecimiento de estética y discurso a través del aprendizaje de otras técnicas como el dibujo, el grabado y la pintura, como un entrenamiento para la mirada misma.

Tras estas experiencias, he apreciado la importancia de la preservación de los momentos de los que somos testigos, es decir, la fotografía tiene valor como documento, pero más al preservar lo que está cambiando y por ende perdiendo, como son las costumbres y tradiciones frente a la modernidad, el patrimonio cultural e histórico que nos permite conocer nuestro entorno, nuestro origen y por ende nos lleva a mantener nuestra identidad, colectiva e individual a través de la memoria de la imagen.

Por tanto mi compromiso con la fotografía, es que a través del retrato y del paisaje, que busco legar hasta dado punto, una crónica visual de lo que en mi época acontece, pero también poder ayudar a rescatar con el conocimiento visual, lo que en algún momento comenzó a perderse pero que dejará huella a través de la fotografía.

Es de mi interés, más allá del retrato y del paisaje, contribuir con la fotografía, legar mi forma de mirar de lo que me parece importante, apegado lo más posible a la objetividad. De esta forma, abrazo el registro fotográfico como mi causa a rastrear, y a través de la imagen expresar lo que con palabras no podré. ¶